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Geografía de Krynn:
Las Crónicas y las Leyendas
de la Dragonlance transcurren en el continente de Ansalon en tiempo y
en espacio. Ansalon se encuentra en el hemisferio sur de Krynn, en el
que concurre una gama completa de climas, desde el ártico al
ecuatorial. Ansalon es un continente relativamente pequeño, con una
extensión de mil quinientos kilómetros desde la septentrional Nordmaar
hasta el castillo del Muro de Hielo, y dos mil cien kilómetros desde
Sancrist al océano Courrain. Utilizando el clima como pauta se puede
establecer la localización aproximada de Ansalon en Krynn. Las
resultantes zonas horarias denotan cuatro horas de diferencia entre
Silvanost y Solamnia; mientras Alhana contemplaba las primeras sombras del anochecer desde la Torre de las Estrellas, Sturm se enfrentaba a Kitiara en la Torre del Sumo Sacerdote al mediodía.
No cabe duda que Flint habría rechazado de plano la representación de Krynn como una esfera, del modo que se mofó de Tas
cuando éste imaginó que si caía a través del mundo podría encontrar
gentes al otro lado: “…Además, todos los hombres saben que el mundo
descansa sobre el Yunque de Reorx.
Aquellos que caen al otro lado quedan atrapados entre los golpes de su
martillo y el mundo que sigue forjando. Otras gentes, ja!”.
No
obstante existen otras tierras más allá de Ansalon, incluidas unas
islas tropicales, dispersas y deshabitadas (entre ellas las islas de
los Dragones), y otra masa de tierra al este, distante a varios meses
de viaje (quizá la tierra donde los gnomos trabajan en los talleres de Reorx).
Efectos del Cataclismo:
Antes del Cataclismo,
casi todo Ansalon era una masa compacta de tierra. Solo Sancrist en el
oeste, unas cuantas islas en el norte, otra isla al sur de Balifor y
otra al sur de Tarsis estaban separadas del continente. Las cordilleras
se extendían por doquier; las montañas Kharolis al suroeste y las
Khalkist en la región central de Ansalon eran las cadenas más extensas.
Ergoth estaba aislado tanto al norte como al sur por grandes bahías. Al
norte de las montañas Kharolis los ríos desembocaban en una bahía
cercana a Kalaman. Al este de las Khalkist la mayoría de los ríos
fluían hacia el sureste. En las cercanías de Istar había una amplia
bahía y varios lagos que desaguaban hacia el norte.
Todo
sufrió un cambio dramático a consecuencia del Cataclismo. Cuando la
montaña de fuego se desplomó sobre Istar tuvieron lugar alteraciones de
proporciones colosales, aunque al comparar los mapas de pre y post
Cataclismo el proceso es comprensible. La onda del impacto que destruyó
Istar plegó tierras y abrió fallas en las montañas Khalkist y Kharolis,
levantando nuevas cadenas e incrementando la actividad volcánica en las
Khalkist. El encumbramiento de las Khalkist hizo emerger la región de
Nordmaar, en tanto que el de las Kharolis drenó la bahía de Tarsis e
hizo aparecer las nuevas tierras sureñas de modo que permitieron el
avance de los hielos polares. Al sur de Caergoth y al este de Xak
Tsaroth la capa terrestre se hundió dejando escarpados acantilados a lo
largo de la costa del Nuevo Mar, que inundó las tierras bajas
centrales. La extensión de Sancrist se duplicó al emerger nuevas
montañas al norte del Monte Noimporta.
Las
aguas de los océanos inundaron zonas bajas costeras, así como las
desembocaduras fluviales anteriormente existentes. Quedaron sumergidos
lagos, ríos y montañas que rodeaban Istar y la zona se hundió a tal
profundidad que se formó un perpetuo remolino. La costa oriental desde
Karthay hasta Balifor quedó igualmente sumergida dejando una cadena de
islas accidentadas. La bahía cercana a Balifor se convirtió en un gran
golfo, casi un pequeño mar que se adentraba bastante en tierra. En la
zona occidental de Ansalon, las bahías se agrandaron lo suficiente para
dividir Ergoth en varias islas y la nueva depresión central se llenó
con las aguas del océano Turbulento.
Al
emerger nuevas tierras y la hundirse otras, los cursos fluviales
variaron. En el área próxima a Palanthas, los efectos fueron mínimos.
Otro tanto ocurrió con el río oriental de Silvanesti, que apenas sufrió
cambios. Por el contrario, el curso del río occidental se vio forzado a
fluir hacia el este, a una confluencia al norte de Silvanost. Los
cambios de cursos fluviales más importantes tuvieron lugar en la zona
centro-sur de Ansalon. Los ríos que fluían previamente hacia el sur
quedaron obstaculizados. Cambiaron sus cursos y de manera gradual
establecieron nuevas vías hacia el norte que desembocaban en el Nuevo
Mar.
La población fue diezmada
por el Cataclismo. Las víctimas directas no quedaron circunscritas al
área de Istar: los terremotos y maremotos (tsunamis) tuvieron efectos
devastadores. El hambre, la falta de hogar y la desesperación causaron
muchas otras víctimas. Xak Tsaroth, un próspero centro comercial
situado junto a un río, se precipitó repentinamente por un acantilado.
La ciudad kender
de Balifor fue destruida al igual que muchas otras poblaciones
costeras, algunas de ellas sumergidas de manera repentina y otras
inundadas gradualmente. Los posteriores cambios climáticos y de
vegetación obligaron a abandonar asentamientos, ya que zonas antaño
fértiles se transformaron en eriales y su parte sur fue invadida por
los hielos.
A despecho de todo
esto, la mayoría de poblaciones y ciudades existentes durante la Guerra
de la Lanza databan de épocas anteriores al Cataclismo. Palanthas quedó
prácticamente intacta. Los alcázares de Solamnia también se levantaban
en una región protegida, del mismo modo que la villa de Caergoth. En
Sancrist los gnomos estuvieron encantados con la aparición de nuevas montañas al norte del Monte Noimporta. Los reinos enanos
de Thoradin y Thorbardin no fueron destruidos a pesar de la actividad
geológica en las cadenas montañosas del entorno. Las ciudades de
Karthay en el este y Daltigoth en el oeste no resultaron afectadas por
el Cataclismo, sino por la deliberada destrucción mágica de sus Torres
de la Alta Hechicería, poco antes de que sobreviniera la hecatombe.
A
medida que los refugiados encontraban un hogar y la población se iba
estableciendo de nuevo, se construyeron poco a poco ciudades y pueblos
en los siglos posteriores: la Ciudadela Norte y Valkinord en las nuevas
tierras emergidas de Nordmaar; Kendermore en Goodlund; Haven de los
Supremos Buscadores y Solace en Abanasinia. Muchos de estos nuevos
núcleos se asentaron a lo largo de las recién formadas costas; entre
ellos Port Balifor y Flotsam. En la época de la Guerra de la Lanza los
movimientos migratorios de la población se debían a razones políticas,
ya que las gentes huían de las matanzas del ejército de los dragones.
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